Ahí todavía no sabíamos todo lo que venía.
Hay mensajes que se volvieron parte de nuestra historia
No hacía falta mostrar todo. Alcanzaba con volver a esos pedacitos donde ya se notaba, de a poquito, todo lo que íbamos construyendo.
De a poquito, cada plan empezó a sentirse más nuestro.
Porque a veces un detalle chiquito queda guardado enorme.
Y de repente, ser parte de la vida del otro empezó a sentirse natural.
Algunos momentos no se agradecen como si terminaran; se guardan sabiendo que todavía queda muchísimo más.
A veces el mejor plan no era salir ni hacer nada especial: era simplemente estar juntos.
365 días después, seguía pensando lo mismo: qué suerte haberte encontrado.
Otro año empezando, y yo queriendo compartirlo con vos.
Hay frases que no necesitan explicación.
El primero de muchos. Y yo quiero todos los que vengan con vos.
y aun así, todavía me quedan cosas lindas para decirte.
y ninguno alcanza del todo.
No fue solo pasar tiempo. Fue construir algo hermoso.
No fue solo pasar tiempo. Fue empezar con mensajes simples, planes improvisados, risas, ganas de vernos y terminar construyendo algo que hoy significa muchísimo para mí.
Este reloj da la hora, sí. Pero este QR guarda algo mejor: un pedacito de nuestro tiempo. Un recordatorio de que cada momento con vos vale mucho más de lo que cualquier aguja puede medir.
Cuando nos conocimos
No tenía idea de todo lo que ibas a significar para mí. No sabía que una charla, una salida o un “la pasé re bien” podían convertirse en el inicio de algo tan lindo. Pero, de alguna forma, algo ya se sentía distinto.
Charlas, risas y conexión real
Entre mensajes, planes, comidas, abrazos, series, días largos y ganas de estar juntos, te fuiste volviendo cada vez más importante. No fue de golpe. Fue en cada detalle chiquito. Y quizás por eso se volvió tan real.
Dos años desde que nos cruzamos
Hoy miro todo este tiempo y sigo sintiendo que conocerte fue una de las cosas más lindas que me pasaron. Me gusta pensar en todo lo que vivimos, en todo lo que fuimos construyendo y en todas las veces que, incluso en días normales, hiciste que mi día fuera más lindo.
Todo lo que todavía quiero vivir con vos
No necesito saber el mapa completo. No necesito tener claro cada paso ni cada destino. Me alcanza con saber que quiero seguir caminando con vos.
Porque si este tiempo ya fue tan lindo, no puedo evitar pensar en todo lo que todavía nos queda. El primero de muchos. Y yo quiero todos los que vengan con vos.
No importa qué hora sea: siempre es buen momento para recordarte que te amo.
Lo simple se vuelve especial
Porque con vos hasta los días normales tienen algo lindo para recordar.
Tu forma de estar
Gracias por acompañarme, bancarme, hacerme reír y hacerme sentir querido de una manera muy tuya.
La parte importante
Capaz este regalo llegó un poquito después, pero llega con todo lo que quería decirte: te amo, te elijo y me encanta compartir mi tiempo con vos.
Una carta que quiero que puedas volver a abrir siempre
Hay regalos que se usan. Y hay regalos que, además, guardan algo.
Este quería que hiciera las dos cosas: que te acompañe en el día a día, pero que también tenga escondido un pedacito de todo lo que significás para mí.
Amor, quería regalarte algo que no fuera solamente un objeto lindo. Quería que tuviera algo escondido, algo nuestro, algo que puedas volver a abrir cuando quieras y que te recuerde cuánto te amo.
Ya pasaron dos años desde que nos conocemos, y todavía me parece increíble pensar en todo lo que significás para mí.
No fue solo el tiempo. Fueron los mensajes, las risas, los planes, las comidas, los abrazos, las ganas de vernos, los días buenos y también esos días en los que simplemente tenerte cerca hacía todo un poco más fácil.
Con vos aprendí que hay momentos chiquitos que pueden guardar algo enorme. Como un mensaje simple. Como un “te extraño”. Como una tarde juntos. Como mirarte y sentir que estoy donde quiero estar.
Gracias por ser parte de mi vida de una forma tan linda. Gracias por acompañarme, por quererme, por tenerme paciencia, por hacerme feliz y por construir conmigo algo que siento cada vez más real.
Tal vez este regalo llegó un poquito tarde para una fecha, pero llega a tiempo para decirte algo que no depende de un día en particular:
me encanta compartir mi tiempo con vos.
Ojalá este reloj te acompañe mucho. Y ojalá, cada vez que lo mires, te acuerdes de que sos mi persona favorita, de que te amo profundamente y de que si pudiera elegir una y otra vez, te volvería a elegir a vos.
El primero de muchos. Y yo quiero todos los que vengan con vos.
Te amo mucho ❤️